Mamá Que Cuida
Acompañamiento profesional y cercano para apoyarte en la lactancia, la crianza y el cuidado de tu bebé, siempre adaptado a ti.
Asesora de lactancia
en Zaragoza y online

“Hace unos meses, Marta llegó a mi preocupada porque su bebé había perdido peso y cada toma era dolorosa.
Tras observar la succión detecté un frenillo posterior, trabajamos el agarre y en pocos días el bebé empezó a ganar peso.
Hoy Marta disfruta de una lactancia feliz.”
Servicios de Asesoría
de lactancia
Expectativas realistas y conocimientos de anatomía: te ayudo a entender cómo funciona tu cuerpo y qué factores pueden influir en la lactancia desde antes de que nazca tu bebé.
Extracción de calostro durante el embarazo: aprende cómo recolectar y conservar esas primeras gotas de “oro líquido” de forma segura antes del parto.
Posturas y agarre correcto: practicamos posiciones de amamantamiento y un agarre profundo para prevenir dolor y grietas desde el inicio.
Identificación de problemas comunes: te enseño a reconocer a tiempo dificultades frecuentes (grietas, ingurgitación, mastitis, etc.) y cómo prevenirlas o tratarlas.

Valoración del agarre y causas de dolor: observo una toma para identificar problemas al dar el pecho (posicionamiento, frenillo, etc.) y aliviar cualquier molestia que puedas sentir al amamantar.
Corrección técnica personalizada: te enseño a lograr un agarre profundo y te muestro distintas posturas para que la lactancia sea cómoda tanto para ti como para tu bebé.
Diagnóstico de anquiloglosia (frenillo corto): si sospecho que el frenillo de tu bebé está dificultando la lactancia, te ayudo con la evaluación y te explico las soluciones posibles (ejercicios, posturas o derivación a un especialista si es necesario).
Acompañamiento en situaciones especiales: te apoyo durante brotes de crecimiento (cuando el bebé de repente pide mamar más seguido), procesos de relactación (si deseas reanudar la lactancia tras una pausa) y te asesoro en la extracción y conservación de leche materna para que puedas ausentarte con tranquilidad cuando lo necesites.
Si lo prefieres, me desplazo a tu hogar en Zaragoza y alrededores.
Tendrás la misma ayuda que en la consulta, pero en la comodidad de tu casa.
Esto me permite observar la lactancia en vuestro entorno cotidiano y ofrecerte soluciones adaptadas a tu realidad del día a día.

Decidir el momento adecuado: te ayudo a evaluar cuándo iniciar el destete, respetando tus sentimientos como madre y las necesidades emocionales de tu bebé. Juntas decidiremos el mejor momento, sin prisas ni presiones externas.
Acompañamiento paso a paso: te guío en un plan de destete parcial o total, con herramientas y consejos adaptados a la edad de tu hijo. El objetivo es que el proceso sea gradual, amoroso y sin traumas, asegurando que tanto tú como tu bebé os adaptéis bien a cada cambio.
Inicio seguro: aprende cuándo y cómo introducir los primeros alimentos sólidos de forma segura, evitando atragantamientos y respetando los ritmos de tu bebé. Te orientaré sobre señales de preparación y alimentos adecuados para cada etapa.
Métodos BLW y tradicionales: te ayudo a conocer los distintos métodos de alimentación complementaria, desde el Baby-Led Weaning (BLW) –alimentación guiada por el bebé– hasta las papillas tradicionales. Juntas encontraremos la forma que mejor se adapte a tu bebé y a vuestra familia, combinando métodos si es necesario.
Resolución de dificultades: si tu bebé rechaza alimentos o surgen problemas (por ejemplo, estreñimiento, alergias o simplemente poco interés por la comida), te brindaré estrategias prácticas y recetas para superarlo con paciencia y respeto.

¿Lista para disfrutar plenamente de tu lactancia?
Reserva una asesoría ahora mismo y avancemos juntas en este hermoso camino.
Beneficios de contar con una
Asesora de lactancia
Contar con apoyo profesional puede marcar la diferencia en tu experiencia de lactancia. Estos son algunos de los beneficios de dejarte acompañar por una consultora de lactancia certificada:
Experiencia y conocimientos especializados: Una asesora de lactancia (especialmente si es sanitaria e IBCLC) está formada para identificar problemas como un mal agarre, bajo peso del bebé, dolor al amamantar, mastitis o dificultades con la extracción de leche. Gracias a esa formación específica y experiencia, recibirás soluciones eficaces basadas en la evidencia científica más reciente y adaptadas a tu situación.
Tranquilidad y confianza: El apoyo profesional evita que pases por problemas o crisis innecesarias. Tendrás a quién consultar tanto durante el embarazo (para prepararte con una asesoría prenatal) como después del parto, de modo que ante cualquier duda o dificultad te sientas segura, comprendida y acompañada. Saber que cuentas con una experta de confianza te dará serenidad para disfrutar tu maternidad.
Acompañamiento personalizado y empático: Cada madre-bebé es único. Te ofrezco una atención sin juicios y adaptada a tus necesidades, respetando tus decisiones (ya sea lactancia materna exclusiva, lactancia mixta, uso de chupete, decisión de destetar, etc.). Juntas encontraremos la mejor manera de lograr tus objetivos de lactancia, siempre a tu ritmo y priorizando el bienestar de tu bebé y tu tranquilidad.
Sobre mi
¡Hola! Mi nombre es Cristina Castillo, soy enfermera pediátrica, asesora de lactancia certificada IBCLC y mamá de tres maravillosos hijos. Tras vivir en primera persona las alegrías y los retos de amamantar a mis tres bebés, descubrí mi vocación: acompañar a otras madres en su camino de lactancia y crianza. De esa pasión nació Mamá que Cuida, un espacio profesional pero a la vez cercano y lleno de cariño.
En mis años de carrera como enfermera he visto lo importantes que son el apoyo y la información en el posparto. Por eso me especialicé realizando un postgrado en lactancia materna y obtuve la certificación internacional IBCLC (Consultora Internacional de Lactancia). He tenido el honor de acompañar ya a decenas de familias ayudándoles a superar dificultades de lactancia, desde agarres dolorosos hasta casos complejos de bebés con anquiloglosia o mamás con mastitis recurrentes.
Mi enfoque se basa en la empatía, la escucha activa y el respeto. Cada madre merece un acompañamiento libre de juicios y adaptado a sus circunstancias. Creo firmemente que no hay una única forma “correcta” de criar o amamantar: te ayudaré a encontrar tu propia manera, esa con la que tú y tu bebé os sintáis cómodos y felices.
Mi misión es que ninguna madre se sienta sola o incomprendida mientras alimenta y cuida a su bebé. Estoy aquí para ti, con formación actualizada y experiencia, pero sobre todo con muchísimo corazón.

Preguntas Frecuentes
La maternidad trae muchas preguntas, y es normal querer respuestas claras. Estas son algunas preguntas frecuentes que escucho a menudo, junto con sus respuestas:
¿Es normal que la lactancia duela?
No, amamantar no debería doler.
Es posible sentir alguna molestia los primeros días mientras tú y tu bebé os adaptáis, pero un dolor intenso o que persiste es señal de que algo no va bien (por ejemplo, un agarre incorrecto).
El dolor es la forma que tiene tu cuerpo de pedir ayuda.
Con la técnica adecuada y apoyo profesional, la lactancia no tiene por qué doler.
Si sientes dolor al dar el pecho, busca ayuda cuanto antes para identificar la causa (postura, frenillo, etc.) y corregirla.
¿Cómo sé si mi bebé está bien colocado al pecho?
Hay varias señales de un buen agarre.
La boquita de tu bebé debe estar bien abierta (como un gran bostezo) y abarcar buena parte de la areola, no solo el pezón.
Su barbilla y su naricita tocan tu pecho, con el cuello del bebé ligeramente extendido hacia atrás.
Los labios estarán vueltos hacia afuera (especialmente el labio inferior, que debería verse evertido).
No deberías escuchar chasquidos al mamar –solo una succión rítmica y el sonido de tu bebé tragando leche– y tus pechos deberían vaciarse gradualmente sin causarte dolor.
Si todo esto se cumple, es muy probable que el bebé esté bien colocado.
Ante cualquier duda, puedo valorar una toma tuya y darte recomendaciones personalizadas.
He visitado varios profesionales pero no encuentro solución. ¿Por qué?
Lamentablemente, muchos profesionales de la salud (pediatras, ginecólogos, enfermeras generales) no reciben formación específica en lactancia materna.
Cada díada mamá-bebé es única y a veces los consejos generales no funcionan en ciertos casos particulares.
Una asesora de lactancia certificada, en cambio, se dedica exclusivamente a esto: tiene conocimientos actualizados y experiencia para evaluar tu caso en profundidad.
Si hasta ahora no has encontrado solución, no es culpa tuya; probablemente solo necesitabas un enfoque más especializado y un apoyo más cercano.
Juntas buscaremos la raíz del problema y trabajaremos en una solución hecha a tu medida.
Qué es la anquiloglosia y cómo afecta?
La anquiloglosia, conocida comúnmente como frenillo lingual corto, es una condición en la que el tejido bajo la lengua del bebé (el frenillo) es muy corto o rígido.
Esto limita el movimiento de la lengua. Un bebé con frenillo corto a veces no puede agarrarse bien al pecho: su succión es más superficial y menos eficaz.
Como resultado, puede provocar dolor al amamantar en la madre y que el bebé no obtenga suficiente leche en cada toma (se cansa, suelta el pecho o no gana peso adecuadamente).
Si sospecho que tu bebé tiene anquiloglosia, durante la consulta evaluaré su lengua y su forma de mamar. De confirmarse, te orientaré sobre los pasos a seguir, que pueden incluir ejercicios específicos, ajustes en el agarre e incluso la valoración de un especialista para una posible pequeña intervención si fuera necesaria.
Lo importante es que, con el manejo adecuado, la lactancia puede mejorar mucho en estos casos.
¿Ofreces consultas online?
¡Sí! Además de las visitas a domicilio y las consultas presenciales en Zaragoza, ofrezco asesorías de lactancia online para mamás de cualquier lugar.
Estas consultas virtuales las realizamos por videoconferencia, cómodamente desde tu casa. Antes de la cita te enviaré un breve cuestionario para conocer tu caso y, si es posible, te pediré que me facilites un pequeño vídeo de alguna toma, así aprovechamos al máximo el tiempo juntas.
Durante la sesión online evaluaré el agarre, escucharé tus dudas y te guiaré en soluciones, igual que lo haría en persona.
Muchas madres se sorprenden de lo efectivo que puede ser el apoyo virtual: no importa la distancia, estaré a un clic de acompañarte cuando me necesites.
¿Cómo mantener la lactancia al volver al trabajo?
La vuelta al trabajo no tiene por qué suponer el fin de la lactancia materna.
Con una buena planificación, puedes seguir amamantando aunque estés fuera de casa varias horas.
Mi consejo es comenzar a extraer y almacenar leche unas semanas antes de tu incorporación: así crearás un pequeño banco de leche congelada y tu bebé podrá acostumbrarse a tomar tu leche de otras formas (por ejemplo, en biberón o vasito) con alguien de confianza.
Una vez en el trabajo, intenta sacarte leche durante tus pausas (muchos lugares cuentan con sala de lactancia; si no, siempre se puede habilitar un espacio privado).
Guarda esa leche extraída en una neverita portátil para mantenerla fresca hasta llegar a casa.
Cuando regreses del trabajo, ofrece el pecho a demanda para mantener la producción y el vínculo con tu bebé.
Con organización y apoyo, es muy posible mantener la lactancia exitosa al retomar tu vida laboral.
Si lo necesitas, puedo ayudarte a elaborar un plan personalizado para compaginar lactancia y trabajo, ¡estaré encantada de acompañarte en esa etapa!
¿Cómo iniciar un destete respetuoso?
El destete respetuoso consiste en ir reduciendo las tomas de pecho de forma gradual y amable, atendiendo tanto a las necesidades del bebé como a las de la mamá.
No existe una fórmula única para todos, pero suele recomendarse empezar eliminando la toma que sea más prescindible o la que el bebé tome con menos ganas, ofreciéndole a cambio otro consuelo (por ejemplo, más mimos, juego, agua o leche en vasito si ya tiene edad).
Conforme avance el destete, ve sustituyendo poco a poco cada toma eliminada por rutinas cariñosas (una canción antes de dormir, un paseo, leer un cuento juntos).
Es importante tener mucha paciencia: habrá días mejores y peores, y si en algún momento ves que tu peque lo está pasando mal, puedes pausar el proceso y retomarlo más adelante.
Recuerda que no hay prisa, lo ideal es que sea un proceso sin lágrimas ni para tu bebé ni para ti. Durante todo el destete, ofrécele mucho cariño y contacto; el vínculo no depende solo del pecho.
Si deseas apoyo personalizado para esta transición, puedo guiarte paso a paso, brindándote técnicas específicas y sugerencias adaptadas a la edad de tu hijo y a vuestra situación familiar.
Próximos cursos y talleres:
Si deseas conocer todas las fechas disponibles de cada curso o taller, te invito a consultar el calendario completo de cursos y talleres.

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